viernes, 19 de marzo de 2010

SEDUCIDOS POR LA CULTURA DEL TRABAJO


por: Domingo Horacio Aringoli
Lo que está ocurriendo hoy con la sojización de la economía, que produce crecimiento del producto bruto, aumento de las reservas y modificación de otras variables de la economía no es desarrollo, es bonanza económica nada mas.

Para acelerar el proceso del camino al desarrollo, creo que debemos comenzar por resolver el problema de los jóvenes post-escuela media. La solución de la escuela media merece más tiempo de tratamiento y mejor análisis.

Finalizada la escuela media después de la fiesta de egresados, el viaje de “estudios” y otras fiestas, los jóvenes comienzan a analizar qué harán de su vida en el futuro. De más está decir que la escuela media no logró hacer reflexionar, ni mucho menos inducir a que los jóvenes investiguen sobre las distintas opciones (hablo de lo que le ocurre a la mayoría, por supuesto que hay honrosas excepciones)

Las situaciones que se le presentan son:
a) Voy a trabajar con papá, si es que hay alguna actividad en marcha, comercio, servicios, industria o campo. Para este caso hay un camino al futuro.

b) Voy a estudiar algo, con varias opciones:
1- Sin posibilidades económicas.
Estudiar y trabajar
Estudiar a distancia
Capacitación no formal
2- Con posibilidades económicas, el problema está solucionado, hay camino al futuro.

c) No estudio y voy a trabajar

d) Ni estudio ni trabajo

La gran mayoría de los jóvenes se encuentran dentro de las situaciones b1), c), d), y que a juzgar por algunas estadísticas, este porcentaje es alarmante. Ahora bien, analizando más detalladamente el inciso c) que posee el mayor porcentaje, es decir que los jóvenes se inclinan por trabajar antes que el estudio. Y qué es lo que los seduce del trabajo y qué es lo que los aleja del estudio:

Del estudio los aleja:
a) Deben esperar como mínimo 3 años para comenzar a trabajar y ganar su dinero.
b) Es sacrificado estudiar.
c) No hay garantías que la situación sea mejor. Ven a sus padres, hermanos, parientes que han logrado una profesión y en el corto plazo, no ven diferencias.
d) No todas las profesiones están jerarquizadas
e) Es la primera gran responsabilidad que tienen y hay mucho miedo de asumirla.
f) La familia en general ha perdido la cultura del estudio, no ayuda, no acompaña.

Del trabajo los seduce:
a) Comienzan a ganar su dinero.
b) En relación y teniendo en cuenta que no tienen gastos de mantenimiento, o tienen pocos gastos, comparan con su familia, principalmente sus padres y ellos están muy bien y cómodos.
c) Se comparan con los que optaron por el estudio y su situación temporaria es mucho mejor.

Qué es lo que los jóvenes no ven:
1. Lo que hoy es su bienestar económico, con el transcurso del tiempo (corto plazo, no más de 3 o 4 años) será su techo económico y social.
2. Siempre una profesión, una especialización o un oficio generan beneficios futuros, ya sean económicos, sociales, de crecimiento, etc.
3. La cultura del esfuerzo para lograr algo, el sacrificio con su correspondiente satisfacción, producen una grandiosa sensación de bienestar.
4. La apertura mental que produce una capacitación.

Ahora bien ¿qué podemos hacer?

Es obligación de la familia, de los padres, de los adultos, de la sociedad y -por supuesto- de las autoridades y poder político, de encontrar una solución a esta situación que esta enquistada en la sociedad. Así como es común el hecho de pensar que la corrupción es parte nuestra, también ya es común la situación de pensar que nuestros jóvenes no estudien y vayan a trabajar.

Y a esto digo ¡¡NO!!!!, me resisto a esta situación y exijo que hagamos algo.

Desde mi humilde punto de vista creo que:

- La sociedad debe ayudar, jerarquizando a quien estudia o se capacita, diferenciándolo, alentándolo, premiándolo, dándole su lugar aunque le falte maduración.
- La familia, debe salir de su posición inoperante y debe incentivar a sus hijos a introducirse en la cultura del estudio.
- El Estado debe premiar con becas a todos los jóvenes que sigan el camino de la capacitación o el estudio para profesionalizarse, u obtener un oficio y una especialización.

1 comentario:

ram dijo...

DEBATEJóvenes, educados y sin empleo
Por: Jean Maninat
Fuente: DIRECTOR REGIONAL DE LA OIT PARA AMERICA LATINA Y EL CARIBE
Hay 7 millones de jóvenes entre 15 y 24 años que no logran ocuparse en los mercados laborales de América Latina. Entre quienes no consiguen trabajo cunde el desaliento, y aquellos que sí cuentan con un empleo, en general lo ejercen en condiciones de informalidad, sin protección ni perspectivas.

Estamos ante una paradoja: estos jóvenes forman parte de la generación más educada que hayamos tenido, un buen porcentaje de ellos ha ido a la universidad y tienen lógicas expectativas sobre su futuro en el mundo del trabajo.

El empleo de los jóvenes es un desafío político, porque cuando esas expectativas se traducen en desaliento y frustración, se hace más difícil la estabilidad de nuestras sociedades. Imaginemos un joven que vota en situación de desempleado y que años después sigue aún sin conseguir trabajo. ¿Cómo afecta esto su vinculación con la democracia?

Por si fuera poco, los jóvenes han sido el grupo más golpeado por la crisis del empleo del año pasado. Indicadores recopilados por la OIT revelan que en 2009 su tasa de desempleo aumentó más que la de los adultos, mientras disminuyó su participación en los mercados laborales, lo que se atribuye en gran parte al desaliento. Se estima que más de 600.000 jóvenes engrosaron las filas del desempleo a causa de la crisis.

En América Latina y el Caribe hay 104 millones de jóvenes que enfrentan el siguiente panorama: 34% sólo estudia; 33% sólo trabaja; 13% estudia y trabaja y 20%, no estudia ni trabaja. Se sabe que la tasa de desempleo de los jóvenes duplica la tasa general y triplica la de los adultos, una realidad global que trasciende el espacio latinoamericano.

Es práctica habitual que sean los primeros en perder su empleo en tiempos de crisis, y los últimos en volver a trabajar cuando llega la recuperación. Sin contar que son considerados mano de obra barata, y esto suele sumirlos en condiciones laborales precarias.

Por todo esto urge colocar los planes de promoción del trabajo decente para los jóvenes como parte integral de las políticas públicas.

LOS COLEGIOS TECNICOS EN AGROACTIVA